martes

Fantasma

Agonía la mía por ser invisible a tus ojos soberanos, que aún llenos de brillo y recelo no pueden revelarme; quizás por estar limitados a lo material y yo ser un container de sentimientos solapados en el cuerpo de un amigo.
Agonía es soportar verte libre de ataduras. Verte dormir, en el seno de tu confianza y sin que registres una mirada. Verte delante de mí y oír tus pasos aún separándonos un abismo. Desgraciado soy por escuchar tu respiración, por sentir tu calor, tu perfume, por contemplar tu intimidad toda… por incluso tocarte… y que no adviertas nada!
Agonía la mía por querer convencerme de que transformarte es posible, por quererle encontrar curvas a un cuadrado perfecto, por querer inventar fórmulas mágicas que logren extinguir mis días melancólicos… 
Agonía la mía por querer, querer y querer sin detenerme a ver que es lo que tu quieres.
Agonía eres tú, pero eres también mi sustento. Perdona por tratar de retenerte cuando no me perteneces. Perdona si pretendiendo infundir luz, consigo encandilarte.

4 comentarios:

  1. ¡Bellísimo, Daro! Una prosa poética que se brinda en alma y corazón. Hay fantasmas que necesitan ser encandilados para quedarse junto a la luz brillante como mariposas de amor.

    Me encantó.

    Besos mil.

    (Gracias por tus palabras de aliento en Cuentos, Daro :)

    ResponderEliminar
  2. Sin palabras. Muy bueno!!! Silvana

    ResponderEliminar
  3. hey amigaso cada ves mas lindo esto!! buenisimas tus palabras. a pesar de que no ando mucho por aca siempre me doy una vueltita q sigas asi un bechoo suerte

    ResponderEliminar
  4. Que decirte...como explicarlo lo unico que nace ahora es el arte de crear aquellas palabrassss....

    ResponderEliminar

Hey, agradezco tu visita. Puedes comentar, no necesitas de un blog para hacerlo! ;)