jueves

¿Quién Dijo Que Moriría El Romanticismo?

Mientras en mi vida existas, frenética locura atacará mi inspiración. La pasional poesía en mi, moverá las más colosales prominencias. Como el aire a enormes velas, como el agua y sus corrientes, como el sol con sus enamoradas.

A mayor distancia, mayores caminos por los que optar.
Los obstáculos serán oportunidades para revalidar lo que siento.
El miedo me hará correr, las dificultades reflexionar y los golpes me volverán más fuerte.

Serás aire, agua y comida en mi naufragio.
El sentido de mis días. Mi lugar en el universo.


sábado

Amor

Tan bendito, como maldecido. Tan llenador, como insuficiente.
Bondadoso y malvado. Propio de encantos y desalientos. Protagonista de lo mágico y lo trágico.

Te busqué. Te quise y te tuve miedo. Hoy otra vez te siento cerca.

¿Que sentimientos me tendrás preparado?

No importa cuan prevenido me sienta, siempre me sorprenderás con soberanía y superioridad.

Temeré tu ida y tu regreso.
Así y todo...  preparo tu llegada.

jueves

Rastros

Aún siento tus manos heladas sobre mi espalda, tus dientes en mis costillas y la ausencia en los rincones donde no me besaste.

Puedo husmearte en la taza de té, en el bocado que le falta a la tostada y en los envoltorios de golosinas sobre la mesa.

Estaré aquí hasta ser nuevamente torturado con tus cosquillas. En la antesala de las sonrisas gratuitas e inusitadas, esperando a montarnos en colores y volar sin restricciones hasta olvidarnos de enojos tontos y sin sentidos.
Haré tiempo hasta apresarte de nuevo, echarte mi peso encima y darte mordiscos en la cola como te mereces.

Con que sólo te vayas no alcanza para que dejes de estar. Tu ausencia te coloca en el lugar del más presente de los dos.

Consuelos tontos que formulo mientras espero que algún día regreses.

martes

Fantasma

Agonía la mía por ser invisible a tus ojos soberanos, que aún llenos de brillo y recelo no pueden revelarme; quizás por estar limitados a lo material y yo ser un container de sentimientos solapados en el cuerpo de un amigo.
Agonía es soportar verte libre de ataduras. Verte dormir, en el seno de tu confianza y sin que registres una mirada. Verte delante de mí y oír tus pasos aún separándonos un abismo. Desgraciado soy por escuchar tu respiración, por sentir tu calor, tu perfume, por contemplar tu intimidad toda… por incluso tocarte… y que no adviertas nada!
Agonía la mía por querer convencerme de que transformarte es posible, por quererle encontrar curvas a un cuadrado perfecto, por querer inventar fórmulas mágicas que logren extinguir mis días melancólicos… 
Agonía la mía por querer, querer y querer sin detenerme a ver que es lo que tu quieres.
Agonía eres tú, pero eres también mi sustento. Perdona por tratar de retenerte cuando no me perteneces. Perdona si pretendiendo infundir luz, consigo encandilarte.

domingo

Embrujo

Atónito me han dejado mis ojos al desprenderse de las intenciones encomendadas por mi razón y perseguir tu aura fantasmagórica, esa estela rizada que desprende tu cuerpo juvenil y ha sido el inusitado hechizo que me ligó a perpetrar tu belleza.

Acabas de estar y ya te extraño con consternación. Ya nada alcanza. Mi piel siente, no entiende de prohibidos y sólo quiere fundirse con tu abrigo.

He caído en la red, atrapado entre palabras que cobran vida y se conjugan con imágenes que me transportan a lugares inhóspitos donde la música invade el espacio.

Amor, perturbaste mi sensatez dejándola cautiva. Te has presentado otras veces, con otras formas pero no logro cobrarte inmunidad.


Desierta Soledad:

Precipitado por mi juventud, te creí una rápida solución a mis incesantes contrariedades. No dudé en buscarte, me fié en que el tiempo desbarata las heridas y sin más giros te tomé.
El vacío fue en principio un reparo para mi cuerpo cansado y luego la agonía más estruendosa que he sabido experimentar.

¿Habrás sido el remedio para mi vida enfebrecida o la pastilla que oculta los síntomas? ¿Habré sido valiente en desistir, o un cobarde en callar?

¿Por qué tan abrupta y no dosificadamente?

Sólo pretendía un poco de libertad y me encadené a extrañar por siempre. 

martes

Las horas que quedan son más largas

Si nunca tomé referencia alguna de horóscopos, supersticiones, brujerías, ni aún pronósticos financieros, apocalípticos, del tiempo o del que fuese. Si jamás en la vida di cabida a cualquier indicio que me obligase a pensar que el destino no lo escribiésemos sino que estuviese preestablecido. ¿Por qué, sabiendo que lo detesto, me exiges cuestionarme en lo que haremos cuando aquel hecho anunciado nos separe?
¿Por qué no librarnos del fastidio de anticipar y me dejas dormir despreocupado en tu cobijo? Una noche más aunque sea. De esta manera tal vez pueda alejarme por un instante de aquello que me atormenta. Ya habrá tiempo para ocuparse…

¿Por qué vemos el presente como un día menos?

No repares en lo que digo, no debo pedirte más…
Ya me lo has dado todo…

Desde el comienzo supimos que el momento iba a llegar y eso no te detuvo. Si hay algo que me cuestionaré hasta el más profundo silencio, es haberte involucrado en esto. Pero aunque suene injusto, nunca lo hubiese llevado mejor de no haberme tomado contigo y tu incondicional correspondencia.

Nada tengo resuelto, pero no me asusto tanto de no detenerme en ello.
No existe algo endeble cuando hay una historia en común y proyectos que no se cerrarán.

lunes

Adquirida Sazón

Tal como ingenuo niño honesto, inquieto y vehemente, accedí a tus enredados encantos. Sin motivos te enjuicié, me animé, te conocí y me enamoré con presura y contundencia.

Poseyéndote ya como ocupación dominante en mi inmaturo trazo de vida, desposeído de todo vestigio y cordura y privado de experiencia alguna, me entregué íntegro a tu universo confuso y desconocido.

¡Creí que lo eras todo y dejé todo por creerlo!
Grave error, morosa premisa. Hoy acentuado precepto.
Imposible de olvidar los hechos que enmarcaron mi adolescencia e indiscutiblemente definieron mi carácter.

¿Pero cómo habría de presentirlo yo, tan inepto joven? ¿En qué lugar de mi fiada actitud, incorporaría insigne desengaño? ¿Con qué improvisada arma me defendería ante tal arcana e imperiosa agresión? ¡Que fatal desilusión, brutal porrazo con la realidad! Desarrollo forzado. ¡Cuanta aflicción!
Tanto lloré que consumido y vacío fui áspero y apático.

Pero fue una etapa tan solo, que me ha dejado como efecto/enseñanza la marcada templanza y tenacidad, la importancia de la perseverancia, y la perdida esperanza como única política de conducta.
Hoy me encuentro agradecido con mi historia, porque con cada curva dada me condujo a quién soy en esencia.

Retribuyo mi carácter a los hechos que me curtieron, cual cuero de animal, cual ilustre enseñanza...

sábado

Mujer-niña:

Iletrado me hallo de deber que expresar lo que en mi aflora al despedir otra noche contigo en mis brazos. Ese crédito varonil de que me perteneces y de que debo protegerte. Porque has sido facultada para enmendar ágilmente contusiones de mi pasado, generando -casi sin esfuerzos- la perpetua vocación que hoy asumo de amarte.

Nuestros cuerpos desnudos y entrelazados. La conexión que nos atrapa y nos hace uno, en actos e intenciones. El cumplido de creer que no ha de terminarse nunca lo nuestro. Porque eres lo que busco y soy quién llena tus espacios.

Tu sudor confundiéndose con el mío, tu respiración trepidante, tu eufonía y los sonidos incitados con cada movimiento. Todo tan sano y mágico que de no ser tangible, perecería irreal.

A veces me torturo y pienso, ¿Qué me quitará Dios, por hacerme meritorio del privilegioso poder de ser usufructuario de tu esencia? ¿Qué falta me corresponderá algún día, por ser cabeza ejecutiva de tus quimeras fantasías y llevar a cabo lo que creías utópico? ¿Seré culpable de alguna forma, por haberte desflorado, mostrándote ante un mundo que conocías solo de omisión? Tan juvenil y rozagante, tan inocente! ¡Que sustento más preciado para un hombre vanidoso!
¿Por qué he de merecer todo esto? ¿Cuál será el precio que deberé pagar en esta vida, donde todo es recíproco y justo?
¿Cuál?

Me aflige la idea de pensarlo...